La dogmatización del pensamiento libera a las personas de la obligación de pensar. Pensar es una obligación, y sin embargo se nos dice que tenemos que delegar en un conjunto de profesores, catedráticos y sabios nuestra tarea espiritual más importante, que es pensar
No se pueden hacer gurúes intelectuales.
La función del pensar tiene que hacerla todo el mundo. Pensar es un acto ascético. Pensar es muy difícil, pero tenemos que habituarnos a pensar. Pensar por nosotros mismos y aceptar el dolor y el sufrimiento del pensamiento. Si nos da miedo el dolor, seremos manipulados, porque el pensamiento es, sobre todo, sufrimiento, como las cosas más importantes de la vida. No puede haber una espiritualidad sin sufrimiento.
Tenemos que aceptar vivir en la duda, porque la duda es la antesala del conocimiento cierto. Pero la duda es angustiosa, la duda provoca angustia.
Vemos cómo las sociedades contemporáneas están deseosas de ser engañadas. Las multitudes que votan a los partidos de la izquierda lo que están, sobre todo, de acuerdo es en que las engañen, que les vendan una batallita fácil por la cual todos los problemas se van a resolver sin nada…
No se puede hacer nada sin el autocultivo de la fortaleza espiritual. Si no somos fuertes, entonces nos arrasan. ¿Quién nos arrasa? La gente que tiene el poder. Los llamamientos constantes al debilitamiento psíquico del sujeto tienen un ganador obvio, que es el poder constituido. Cuanto más débiles psíquicamente seamos nosotros, más fuerte es el poder constituido.
La fortaleza espiritual tiene muchas manifestaciones. Una de ellas se expresa como voluntad, es decir, tomar una decisión, es decir: elegir, que es lo que se llama libre albedrío, y luego persistir en el cumplimiento de esa meta por dificultades que tenga.
Estamos en un momento de una catástrofe civilizatoria total. Tenemos que ser conscientes. Todo está siendo destruido. Todo lo que hace la vida humana buena y superior está siendo destruido, si no ha sido destruido ya. Tenemos que abrir los ojos a esta durísima realidad.
Cómo salir de aquí es lo que no sabemos muy bien cómo hacerlo. Pero podemos pensarlo…
El vídeo al que se dedica este post contiene la excepcional conferencia, y posterior coloquio, impartida por Félix Rodrigo Mora el pasado día 5 de junio de 2012, en la tetería Oeste Celeste, de Madrid.
Os invito a no perderos ni una palabra de esta conferencia maravillosa. Imprescindible… al menos para todos aquellos a quienes pensar no les dé pereza. ¡Ojalá sean muchos!

