El vídeo al que está dedicado este post es una entrevista realizada por Alex Jones al Dr. Russell Blaylock, que recomiendo a todo el mundo. Trata, con gran aporte de datos, temas que deben ser del dominio público. Dedicar parte de nuestro tiempo a conocer este tipo de información es una manera muy interesante de invertirlo: aprenderemos cosas que nos ayudarán a decidir qué tipo de cambios podemos introducir en nuestros hábitos, haciendo de la prevención la mejor manera de conservar la salud.
Esta es una entrevista clave que debes ver si deseas comprender las bases de cómo estamos siendo atacados día a día. Blaylock explica claramente la información, de una manera fácil de entender, para que todo el mundo pueda obtener un entendimiento coherente de cómo podemos defendernos de este asalto químico contra la humanidad.
Entrevista al Dr. Russell Blaylock
En esta fascinante entrevista, el Dr. Russell Blaylock revela cómo programas para reducir la población, planificados por la Fundación Rockefeller y compartidos con los nazis, fueron la base para motivar la fluoración de nuestras aguas y llenar nuestras vacunas con tóxicos.
Blaylock es un neurocirujano retirado y autor, cuya investigación vanguardista ha documentado exhaustivamente la existencia de una epidemia de desórdenes neurológicos conectados directamente con toxinas en nuestro medioambiente, y cómo se relaciona con el programa de eugenesia global tras la reducción de la población.
El doctor explica cómo el movimiento de eugenesia comenzó en Estados Unidos a través del financiamiento de Rockefeller, Ford y Carnegie, el cual originó el proyecto de la Ciencia del Hombre, cuyo objetivo era rediseñar socialmente a la humanidad para extirpar a quienes fuesen considerados “indeseables” por la élite. El financiamiento de Rockefeller a través de grandes universidades luego proporcionó dinero a programas de eugenesia por muchos años, información que fue posteriormente compartida con los nazis de la Alemania hitleriana. Una vez que la eugenesia atrajo connotaciones negativas de superioridad racial y genocidio, la pseudociencia renació bajo la tapadera de la biología molecular y el estudio del ADN.
El objetivo es alterar el comportamiento, cambiando químicamente la manera en que el cerebro funciona. Uno de los métodos principales para lograrlo es mediante la fluoración del agua y los suministros alimenticios. Blaylock explica cómo oportunistas del flúor se aprovecharon de la caída de la caries dental, que ocurría naturalmente como resultado de un aumento en la ingesta de calcio y mejores dietas en occidente, para afirmar que la fluoración masiva es buena para la salud, mientras ignoraban una enormidad de estudios que probaban que agregar flúor al agua no reduce para nada la caries, sino que la aumenta.
Blaylock relata cómo estudios tras estudios independientes han mostrado que el flúor aumenta el índice de cáncer y desórdenes en los huesos, lo cual constituye una buena manera de aumentar las tasas de mortalidad entre los ancianos, y también lleva a profundos desórdenes neurológicos. Blaylock recalca la investigación de Phyllis Mullenix, 
Ph.D, quien condujo en la Universidad de Harvard uno de los estudios más grandes sobre los efectos del flúor en cerebros de animales. Mullenix descubrió que las crías de los animales que habían sido alimentados con flúor después del nacimiento se volvían muy letárgicas y apáticas. Mullenix encontró que el flúor tiende a acumularse en una parte del cerebro que controla el comportamiento. Después de revelar la verdad sobre el flúor, Mullenix fue silenciada y atacada por el establishment médico del cual había sido parte.
El doctor Blaylock también detalla los peligros de las vacunas y cómo conforman el asalto eugenésico, indicando que los índices de mortalidad infantil son imposiblemente altos para una nación que debiese ser el líder global en salud. Blaylock lo reduce al hecho de que bebés estadounidenses están siendo inyectados con más vacunas que antes, número en aumento que se relaciona directamente con niveles de mortalidad infantil. “Cuando vacunas en exceso, ello interfiere con el desarrollo del cerebro y luego el niño tiene dificultades para aprender, tiene problemas en su conducta y su cerebro no se puede desarrollar normalmente”, declara Blaylock.
Para completar información sobre los temas tratados en la entrevista, se pueden visitar en este mismo blog, los siguientes posts:
- Deja de ingerir o utilizar fluor, ¿sabías que te estupidiza?
- El flúor, el agua destilada y el despertar deconciencia…
- Vacunas ¿Sí? ¿No? – Contra inercia,consciencia



LA GUERRA QUIMICA, YÁ HACE MUCHOS AÑOS QUE LA ESTAMOS PADECIENDO.
NO ÉS NINGÚN SECRETO QUE LAS VACUNAS ( TODAS ) SÓN NOCIVAS.
TAMPOCO ÉS YÁ UN SECRETO Y CADA DIA MENOS, QUE NOS QUIEREN
ESCLAVIZAR, ESTUPIDIZAR, Y LIQUIDARRRRR, ! SOMOS DEMASIADOS!
Y TODO SU AFÁN ÉS QUE DEJEMOS DE PENSAR POR NOSOTROS MISMOS, Y NOS DEMOS CUENTA DE LO QUE NOS ESTÁN HACIENDO!!!!!!
Hola Montse,
Creo que se suele decir muy fácilmente eso de que “no es un secreto”… por ejemplo, que las vacunas son nocivas.
A lo mejor es un secreto a voces, pero entonces ¿por qué cuando se vacuna en los colegios a los niños, la inmensa mayoría se siguen vacunando, y a lo mejor sólo uno o dos niñ@s en una clase no lo hacen?
¿Por qué la mayoría de la gente no tiene ni idea que está tomando agua fluorada?
La verdad es que creo que queda mucho por hacer en lo que respecta a la difusión de estos “secretos a voces”… que muy poca gente parece oír todavía
os habeis pasado cuarenta pueblos. por favor, estais proponiendo que no se vacunen a los niños. eso lo hareis con los hijos de los demas por que seguro que con los vuestros no lo haceis. lo que proponeis es que volvamos a la edad media y que nos lleve por delante la peste bubonica. Dejar de meter miedo con las vacunas.
Pues mira xanty,
Yo no creo que nos hayamos pasado cuarenta pueblos, ni creo que estamos proponiendo que se vacune a los niños o que no se los vacune…
Más bien, lo que estamos haciendo es difundir una información que contradice la de de “versión oficial”. Nada más y nada menos. Lo que pasa es que en este tema, como en todos los demás, sólo escuchamos una versión, que suele ser la que interesa al capital, y los datos que contradicen esa versión son cuidadosamente ocultados.
Terminas diciendo “dejar de meter miedo con las vacunas”… Me temo que el miedo que se puede producir en las personas (por ejemplo, en tu caso) al leer este tipo de cosas es un miedo diferente; es más bien el tipo de emoción que se produce cuando uno lee cosas que contradicen su versión del mundo, aquello que daba por seguro.
Creo que leer cosas diferentes, contrastarlas, reflexionar sobre ellas, hace que nuestras decisiones puedan ser verdaderamente nuestras, y no las que un sistema corrupto hasta el tuétano quiere hacernos creer.